lunes, 6 de agosto de 2007

Las manchas del pantano


Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan, por suerte mi plumaje no es de esos.
No es el pantano el impuro, ni sus manchas son errores, el pantano da vida a muchas especies preciosas, sin él el mundo moriría un poco.
No es el pantano sucio, ni sus manchas afrentas, la impureza esta en nuestra mente, impureza que reflejamos en el exterior para no admitir que es nuestra, y muchas ocasiones ni siquiera nos enteramos de ella. Las manchas del pantano son preciosas, pero nos asustan porque son diferentes a la limpieza artificial de nuestra ropa, nos asustan porque nos recuerdan que estamos vivos y preferimos no saberlo.

Mejor aceptemos no somos perfectos y que aspirar a la perfección no es humano, y asi podremos apreciar mejor a los que nos rodean y conocernos mas a fondo nosotros mismos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

ke chido carnal, esta a toda madre este blog sigue asi

Anónimo dijo...

hay, hay me mancho porque estoy vivo...
mejor vete por la orilla de la playa caminando con omar guey

Anónimo dijo...

Shalom mi Richard!!!
Que gusto saber de tu vida de vez en vez
Sigue escribiendo, me gusta, aunque discrepe en ocasiones
(creo yo, muy sanamente, ya que de otra manera
solo sería autocomplacencia , que aburrido! jejeje)
esta vez al leer tu escrito tengo que disentir en cuanto a la perfección, ya que considero
que no es la aspiración a la perfección la que esta fuera del alcance de nuestra
humanidad, sino nuestro distorsionado concepto de la perfección, pues ésta
mas que excluyente de errores (o manchas) debe ser integradora de todas nuestras posibilidades, experiencia y vida. Quizás es inalcanzable (cuestión que no me atrevería
a asegurar), pero nada nos impide el deseo de hacerla cada vez mas nuestra y un poco
menos de la ficción, es cuestión de crecer, madurar de responsabilizarnos también de nuestras manchas y no confundirla con vergüenza. En fin… “Dilige, et quod vis fac”
Te quiero, muy feliz vida, besos.